Hoy 21 de diciembre se cumplen 25 años de la primera audición,
del Taller de guitarra Tacuabé. Las ochenta sillas arregladas en el subsuelo
parroquial, insuficientes para la gran cantidad de personas que acudieron, es una
de las primeras y muchas historias,
anécdotas y vivencias que desde ese 1989 han conformado este camino que me
eligió.
Tacuabé es un nombre que me identifica, es como mi marca y mi
sello, pero a pesar de esa identificación tan personalizada, el taller
es una construcción colectiva: porque nada es un maestro sin sus alumnos y el
profesor nunca hubiera sido de no ser por
la confianza, apoyo y solidaridad que muchas
personas me brindaron y me siguen
brindando.
Gladys Pereyra, mi querida profesora de guitarra, que me
invitó a dar clases en su casa y compartir sus alumnos, responsable directa de
todo lo que vino después; los curas Alfredo Silva, Paco Gordalina e Ismael Rivas que me prestaron
el saloncito de la callejuela Sención donde nació y funcionó el taller durante muchos años. La lista sería
de nunca acabar porque como ya dije el apoyo de muchos estuvo presente en este
trayecto, que se inició en 1985, y que después de cuatro años de gestación se
convirtió en 1989 en el Taller Tacuabé.
Tacuabé ha sido y es
mi raíz y mi rama.
A veces el otro camino, el que nunca fue, me interpela en
ese ejercicio inútil que las personas hacemos pensando en lo que hubiera sido;
pero cuando el trabajo cotidiano del salón de clases se manifiesta en una cosecha de guitarras y canciones, pero sobre todo de
afectos; cuando las despedidas son promesas de reencuentro; cuando al mirar los
escenarios veo a tantos exalumnos haciendo música y cantando con voz propia; cuando tomo conciencia que durante veinticinco años aposté al trabajo
de hacer que la música forme parte de la
vida de tantas personas , no puedo menos
que sentirme agradecido y feliz.
TALLER MUSICAL TACUABË
El Taller Musical Tacuabé hace su aparición en el territorio cultural del departamento, el 21 de Diciembre de 1989, al realizarse la primera audición con la presentación de alumnos de Rocha y Castillos, en el escenario del Subsuelo Parroquial de la Iglesia Nuestra Señora de los Remedios
La gestación de esta experiencia se había iniciado en 1985,
con alumnos del Conservatorio Uruguayo de Música, que orientaba la Profesora Gladys Pereyra, docente de reconocida trayectoria en la ciudad de Rocha, quien pretendió ampliar la
propuesta musical con clases de música popular, motivándonos
a trabajar en una modalidad que hasta el momento no tenía antecedentes significativos en el medio. El crecimiento sostenido de esta propuesta generó muy pronto la independencia con respecto al Conservatorio Uruguayo, comenzando así un camino propio.
Al cabo de cuatro años de trabajo se hizo evidente el surgimiento de una experiencia nueva, que se consolidaba en la preferencia de quienes pretendían acercarse al canto y la guitarra por caminos diferentes a los tradicionales, lo que motivó la necesidad de identificar y distinguir esta propuesta.
La sustancial diferencia en lo metodológico, a lo que es la propuesta de los conservatorios, llevó a la adopción del término “TALLER”,n en tanto espacio de acercamiento, y descubrimiento, en el que los alumnos se expresan de acuerdo
a sus posibilidades, intereses e inquietudes, favoreciendo la experimentación, la creación, la búsqueda de unavoz propia, a la vez que la toma de conciencia dereglas y estructuras
musicales desde la práctica,como paso imprescindible
para llegar a comprender una teoría, que, de otra forma,
se convierte en un cúmulo de definicionesvacías de contenido.
Los fines y filosofía de nuestra propuesta,también difieren de la enseñanza tradicional de la música.
Las expresiones populares han sido injustamente subestimadas y postergadas muchas veces frente a la denominada “música seria”, considerando a la canción, al decir de Daniel Viglietti, “la hermanita pobre de la cultura”.
La canción popular es el centro de nuestro trabajo;
su promoción, conocimiento, descubrimiento, interpretación y creación son objetivos constantes, ya que consideramos la canción como esencia de la expresión universal y componente
imprescindible de identidad nacional, local y personal.
Estos conceptos que forman parte de nuestra filosofía de trabajo, desde luego, no estaban tan definidos en 1989,
pero sí latentes.
El nombre de TACUABÉ, el indio músico, exiliado en París tras el genocidio del pueblo Charrúa, fue tomando fuerza, hasta que se incorpora, como homenaje a una cultura que no llegamos conocer por causa de la intolerancia, y como símbolo del objetivo que nos orienta: valorizar y promover nuestra música, para que lo nuestro no sea desconocido entre nosotros.
El TALLER MUSICAL TACUABÉ irrumpe así en el escenario departamental: Rocha, Castillos, La Paloma y Velázquez, así como esporádicas presencias en Chuy y La Coronilla.
La guitarra y el canto son las disciplinas originales y fundamentales de nuestro taller, incorporándose últimamente Iniciación a la Lectoescritura como forma de brindar una aproximación al lenguaje musical.
En diferentes momentos han tenidosu lugar otras disciplinas tales como PERCUSIÓN, TAMBORIL, CURSILLOS DE CANTO, y CORO.
El taller ha sido además el espacio donde se formaron o se reunieron diversas experiencias, tales como el grupo de rock “CABLE A TIERRA”, el conjunto vocal “ORÍGENES”,
o la cuerda de tambores”HASTACUANDOMBE”.
La presencia en eventos musicales ha sido una constante y las voces y guitarras de Tacuabé han sido protagonistas en festivales solidarios y/o culturales en escuelas, liceos, bibliotecas y centros comunales y plazas.
La audición de fin de año, donde se presenta el
trabajo de todo el ciclo, es un evento que convoca
a un público numeroso y constante, desde su primera
edición en 1989
La apuesta de Tacuabé, incluye además, actividades
que buscan integrar a alumnos, padres y amigos
de nuestro taller, tales como el campamento anual,
sesiones para escuchar música, o mirar películas o
reuniones para compartir un asado, una pizza,
un chocolate o una fiesta lluvia.
La apuesta a promover nuevos músicos e intérpretes
ha tenido su expresión en trabajos editados en los
que han participado alumnos y ex alumnos del taller:
PARA CANTAR CON MI GENTE (1994)
TALLER MUSICAL TACUABÉ: 15 AÑOS (2004)
El Taller ha sido el espacio en el que se iniciaron
numerosos músicos y cantautores que actualmente,
en mayor o menor medida, son presencia en
escenarios departamentales, nacionales e incluso
internacionales y que conforman la nueva generación
del canto rochense:
ALEJANDRO ELÍAS(cantautor, docente, arreglador
director de coros y de murga)
CARLOS MALO (cantautor)
JOSÉ PABLO MOLINA (Dúo Abecedario)
RICHARD SOSA (músico, cantautor y docente)
GRACIELA Y MARY NÚÑEZ (Dúo Grama)
MARCEL GUERRA (cantautor y ex vocalista
del grupo León Viejo)
MARCELO ARCHONDO Y FERNANDO DÍAZ (Dúo Iporá)
EDUARDO PRUDENTE (cantautor y docente)
MARTÍN ACOSTA (cantautor)
SERGIO Y MARCOS MUNIZ (intérpretes y guitarristas)
MARIANA QUINTIÁN (vocalista y guitarrista)
BRUNO ALDACOR (vocalista y guitarrista)
MAURICIO BENTANCOR (guitarrista, intérprete y
Director de murga "La Lunática")
ROSARIO DECUADRA (cantautora y docente)
RODRIGO Y FACUNDO MEDEROS (Los esmoquin Mota)
ROMINA CABALLERO, GONZALO ROCHA, ÁLVARO CARDOSO (Annonymouss)
La participación de profesor alumnos y
ex alumnos en festivales nacionales y
departamentales ha sido significativa:
DÚO GRAMA
ganador de la categoría en Durazno 1992
GRUPO TACUABÉ
con diferentes integraciones en Durazno 92 y 94
DÚO ABECEDARIO
ganador de la canción inédita Durazno 1995
ALEJANDRO ELÍAS
ganador de la canción inédita en el Encuentro
de la Canción Popular (Rocha, 2000)
DANIELA MADRUGA
ganadora de la categoría “Bolero” en el Festival
“Voces de mi País” 2005, auspiciado por SUDEI
CARLOS MALO
Ganador del CHARRÚA DE ORO en el Festival de Durazno 2010
Igualmente importante, y fermental es el trabajo
realizado a lo largo de veinte años con gran cantidad
de personas que, sin el interés de actuar en público,
encontraron en nuestro taller el camino y el estímulo
necesario para cantar y tocar la guitarra, logrando
que la música forme parte de sus vidas.